7 de Septiembre, 2026
Huellas del agua: caminar, escuchar y volver a mirar el territorio
15 de agosto de 2026 · Arte, ambiente y mediación cultural
¿Qué historias aparecen cuando recorremos la ciudad siguiendo las huellas del agua?
El 15 de agosto, 30 personas participaron de una nueva experiencia de Huellas del agua, un recorrido que propone acercarse al territorio desde el arte, la memoria y la escucha. De la mano de Ronda Cultural, la propuesta tuvo como uno de sus momentos centrales una visita al MUNTREF Museo de la Inmigración, donde las historias de quienes llegaron a Buenos Aires se encontraron con las transformaciones de la ciudad y su relación con el río.

Caminar, observar, conversar y detenerse a mirar aquello que muchas veces pasa desapercibido fueron parte de la experiencia. El recorrido buscó recuperar otras formas de leer el territorio: no solamente a través de sus edificios o lugares emblemáticos, sino también desde las memorias, los relatos, los desplazamientos y las relaciones que se construyen alrededor del agua.
La experiencia se enlazó además con el trabajo desarrollado junto a WREMAR (WRENCH Matanza-Riachuelo), iniciativa local vinculada al proyecto internacional WRENCH de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Este espacio de trabajo propone poner en diálogo narrativas, patrimonio vivo y problemáticas ambientales en torno a la Cuenca Matanza-Riachuelo, generando nuevas formas de pensar y experimentar los territorios atravesados por el agua y el cambio climático.
En este sentido, Huellas del agua funcionó como un impulso para profundizar estas articulaciones y seguir construyendo puentes entre arte, educación, ambiente, patrimonio y territorio. La experiencia también dialoga con el Trabajo Integrador Final de la Diplomatura en Pedagogías Artísticas para la Educación Ambiental dictado por la Universidad Nacional de las Artes, donde la propuesta tomó forma como una experiencia de investigación, creación y mediación.

Porque el agua también guarda memoria. Guarda las huellas de quienes habitaron y transformaron los territorios, de quienes llegaron a ellos, de los modos de producción que los modificaron y de los conflictos que todavía los atraviesan. También guarda historias de encuentro, de desplazamiento, de resistencia y de pertenencia.
En este recorrido, el agua aparece entonces no solamente como un elemento del paisaje, sino como un bien común y una trama que conecta historias, cuerpos y territorios. Mirarla desde el arte permite abrir otras preguntas y recuperar dimensiones que muchas veces quedan fuera de las formas más tradicionales de conocer y narrar una ciudad.
La experiencia del 15 de agosto fue, en ese sentido, una instancia de encuentro pero también de apertura. Las 30 personas que participaron fueron parte de una experiencia colectiva en la que caminar, conversar, observar y compartir conocimientos se convirtieron en formas de construir una mirada sensible sobre el territorio.
A partir de esta experiencia continúan abriéndose nuevos caminos de investigación, creación y mediación junto a Ronda Cultural, Wrench y otros espacios vinculados al trabajo territorial y ambiental. Estos cruces permiten seguir explorando cómo las prácticas artísticas pueden contribuir a generar otras formas de acercamiento a las problemáticas ambientales y a las memorias que los territorios contienen.
Huellas del agua continúa así como una propuesta en movimiento: un espacio para caminar, escuchar, investigar y crear colectivamente, poniendo en diálogo arte, ambiente, educación y patrimonio. Una invitación a volver sobre aquello que creemos conocer y preguntarnos qué otras historias pueden aparecer cuando cambiamos la manera de mirar.
Porque, a veces, para encontrar las huellas del agua no hace falta solamente mirar hacia el río. También hay que aprender a escuchar todo aquello que el territorio todavía tiene para contar.
